La textura también forma parte del sabor

Un buen buttercream debe ser cremoso, ligero al paladar y suficientemente estable para mantener el acabado de la tarta. La temperatura de los ingredientes y el tiempo de batido marcan una diferencia enorme.

Cómo consigo un acabado equilibrado

  1. Trabajo la mantequilla hasta que pierde densidad y gana aire.

  2. Incorporo el dulzor poco a poco para poder ajustar el sabor.

  3. Dejo reposar la crema antes de alisar o crear texturas.

En la sección de trabajos recientes encontrarás acabados florales, texturizados y pintados a mano sobre buttercream.